Reflexionan sobre el movimiento #MeToo en las Jornadas sobre Constitución y Feminismos



En temas de acoso, enfocarnos únicamente en conductas o insinuaciones sexuales oculta otras formas de discriminación que las mujeres experimentan a diario en el entorno laboral.

 

 

Mismas, que afirmó Vicki Schultz, catedrática de la Universidad de Yale, son todavía más prevalentes que el acoso sexual.

“El acoso sexual es eso, hombres poderosos haciendo insinuaciones sexuales a mujeres que tienen una jerarquía más baja”.

Durante las Jornadas sobre Constitución y Feminismos, organizadas por la Suprema Corte, el ITAM y el CIDE, Schultz analizó el reciente caso de denuncias por acoso sexual entre actrices de Hollywood en contra del productor de cine, Harvey Weinstein, que originó el movimiento: #MeToo.

“Humillaba a las mujeres utilizando obscenidades basadas en género y estereotipos, les decía que se tenían que mejor irse a hacer bebés porque solamente eran buenas para eso”.

La investigadora del CIDE, Estefanía Vela, explicó que el acoso no solo implica un daño físico sino también emocional.

Destacó que actualmente todos los códigos penales de México castigan el acoso y hostigamiento sexual, aunque de diferentes formas, lo que implica un grave problema en la manera de interpretar el daño.

“Al servidor público se le destituirá de su cargo y esto me encanta, solamente será punible el hostigamiento sexual cuando se cause un daño, qué significa esto, ¿cómo ha sido interpretado esto? O sea esto quiere decir que te pueden acosar pero si no te causa daño no es acoso? O sea te pueden robar pero si no te causa daño no es robo”.

Cifras del INEGI en 2017 dieron a conocer que en un año se presentaron 61 mil 900 violaciones sexuales y 81 mil 600 casos de hostigamiento, de que menos del 10 % se denunció.

 

Con información de Lorena Sánchez Cabrera
@LoreSan_12