La Primera Sala validó la pena de cárcel que debe imponerse a los líderes de organizaciones criminales



La Primera Sala de la Suprema Corte validó la pena de cárcel que debe imponerse a los líderes de organizaciones criminales.

 

 

Dicha sanción, prevista en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, contempla de 20 a 40 años de prisión si el integrante del grupo, lo administra, dirige o supervisa y además su finalidad sea cometer delitos contra la salud.

La Sala determinó que la medida es proporcional y está justificada a la luz de la Carta Magna.

Consideró que si un sujeto es líder de una organización criminal que funciona como empresa, es evidente que el resto de sus integrantes o algunos de ellos, actuarán bajo sus órdenes y mando.

Expuso que quien tiene funciones de administración, dirección o supervisión en una organización criminal, contribuye en mayor medida que el resto de los integrantes a su subsistencia, expansión y a que obtenga mayores ganancias, con lo que potencia el daño a la seguridad pública.

En otro asunto, esta Sala determinó que es derecho de los procesados el poder impugnar las sentencias penales condenatorias a través de medios de defensa accesibles y eficaces, sin que puedan restringirse o limitarse.

Interpretó que los medios de impugnación deben permitir el examen total de la decisión recurrida, para que el tribunal que la revisa procure la corrección de decisiones contrarias a derecho.

La Sala detalló que el Sistema Acusatorio contempla la obligación del tribunal revisor, de estudiar si hubo violaciones a derechos fundamentales que deban repararse.

Por eso, en el recurso interpuesto contra la sentencia de primera instancia en el Sistema Adversarial Oral, el juzgador tendrá que realizar un estudio por suplencia de la queja acotada, para determinar si hubo alguna violación a los derechos fundamentales del imputado.

 

Con información de Mario López Peña
@elogiodeljabon