La Primera Sala declaró constitucional el artículo 252 del Código Penal de la capital



La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia determinó que la reunión ocasional o habitual contemplada como agravante de pandilla en el Código Penal para el Distrito Federal, no está protegida por el derecho de reunirse pacíficamente reconocido en el artículo 9 de la Constitución Federal.

 

 

Esto, porque la finalidad de la Constitución no es proteger a quienes en conjunto acuerdan delinquir.

El artículo 252 define que hay pandilla, si el delito se comete en común por tres o más personas, que se reúnen ocasional o habitualmente, sin estar organizados con fines delictuosos.

De acuerdo con la Sala lo que sanciona la norma son las reuniones ocasionales, esporádicas o no habituales para cometer un ilícito penal.

De esta forma, explicó, se trata de un criterio temporal y la distingue de otras figuras como la delincuencia organizada.

Detalla que la frase del artículo impugnado “sin estar organizados con fines delictuosos”, se refiere a que no se requiere una organización previa, estable y duradera, para poder sancionar a quienes espontáneamente deciden delinquir en conjunto.

En otro asunto, la Primera Sala sostuvo que el artículo 29 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, contiene una facultad discrecional para que el endosante pueda efectuar el endoso indistintamente en el título de crédito o en hoja adherida a él.

Consideró que si bien en la práctica la figura del endoso opera generalmente al reverso del documento, eso no impide anexarse el endoso en una hoja de papel adherida al pagaré, precisamente porque la parte conducente del artículo 29 aludido establece esa posibilidad.

Además la Primera Sala aprobó la sustitución de la jurisprudencia 16/2005 de rubro: Honorarios. La acción de pago derivada de un contrato de prestación de servicios profesionales, requiere para su procedencia que el actor exhiba la cédula profesional que acredite su calidad de Licenciado en Derecho.

Con una nueva visión, la Sala consideró que el pago de honorarios por contrato de prestación de servicios profesionales, requiere la exhibición de la cédula, u otras evidencias que generen al juzgador la convicción de que dicha cédula se expidió al profesionista. 

 

Con información de Mario López Peña
@elogiodeljabon