20 años sin Jaime Sabines



Esta semana nos trajo a la memoria los 20 años que han trascurrido con la ausencia física del poeta Jaime Sabines.

 

 

Su biógrafa, Pilar Jiménez Trejo, así habló de la obra del autor de Horal:

“Bueno yo creo que es una poesía vigente. Es un escritor que está todos los días en la cotidianidad de los lectores…Es un poeta muy vigente, que no pasa de moda, que está presente”.

 Dos décadas de su partida, aún está pendiente el hecho de conservar los poemas rescatados de Sabines.

“Creo que una gran carencia que tenemos aún es no tener un resguardo de la obra de Sabines, y creo que sus hijos quisieran hacerlo, pero lamentablemente es una misión muy grande en la que se requiere también de una situación económica que no puede solventarse fácilmente”.

La autora de apuntes para una biografía de Jaime Sabines, dijo que existen suficientes archivos, carpetas, correspondencias, documentos, fotografías, libros y cuadros del poeta como para crear un recinto en torno a él.

“Culturalmente somos una potencia y ahí tendríamos también que rescatar y resguardar, yo imagino la obra de Sabines como una casa museo”.

Sabines perteneció a la generación del medio siglo, y hoy continúa siendo uno de los poetas más reconocidos de nuestro país.

La Ciudad de México fue fundamental para Sabines, y fue la ciudad donde se hace poeta. La Ciudad de México es muy importante para él, los espacios, el Centro, Mascarones. Testigos del andar de Jaime Sabines por la Ciudad de México son estas calles del Centro Histórico, como la de Belisario Domínguez, donde en el número 43, el poeta escribió Los amorosos.

Los amorosos es quizá su  poema más famoso, donde aparecen sus obsesiones: la soledad, el sufrimiento, la muerte, el paso del tiempo y la condición humana.

El amor es el silencio más fino. El más tembloroso. El más insoportable. Los amorosos buscan, /los amorosos son los que abandonan, /son los que cambian, los que olvidan. Su corazón les dice que nunca han de encontrar, /no encuentran, buscan. /

Los amorosos andan como locos/porque están solos, solos, solos, /entregándose, dándose a cada rato, /llorando porque no salvan al amor.

Los amorosos andan como locos/porque están solos, solos, solos, /entregándose, dándose a cada rato, /llorando porque no salvan al amor.

 

Con información de Aura María Vidales
@AuraMaVidales